El circulo caminaba tranquilo.

 10 am is when you come to me, Louise Bourgeois

El círculo caminaba tranquilo.

¿Cómo podría una línea, que se desarrolla tranquila, que se despliega y crece, hablar de nuestra existencia contemporánea, de nuestra soledad, introspección y necesidad de amor, así como de las idas y vueltas del arte y los avatares del mundo? El circulo caminaba tranquilo es una respuesta abierta a esta sinuosa pregunta basada en la confianza en las imágenes.

¿Por qué necesitamos confiar en las imágenes? ¿Quiénes son? ¿Qué son? ¿Qué pueden hacer las imágenes, que las palabras no? Por detrás de estas preguntas subyace el fundamental <<llamamiento a imaginar>> de la imagen. Un llamado puede sugerir nuevas necesidades como le ocurrió a Victoria Noorthoorn, curadora de la muestra: << ¡Necesito que desaparezca la arquitectura y que los dibujos vuelen!>>, dijo. Esta desaparición de la arquitectura que ocurre en el espacio de la muestra, es también la desaparición del andamiaje explicativo del lenguaje, de su lógica interpretativa. Así las imágenes sugieren otro tipo de asociaciones, transformaciones temáticas o formales que establecen suaves continuidades, convivencias impensadas, pasajes de pura poesía, recorridos por la abstracción más luminosa, y de pronto, saltos inesperados al drama histórico o a las zonas más oscuras de la experiencia humana.

Consideradas en su conjunto, las líneas que fluyen dentro de cada imagen, las líneas que vuelan de una imagen a la siguiente, animan el torrente dinámico de la exposición. Inspirada en un texto del uruguayo Filisberto Hernández y puesta en escena por la artista, cineasta y diseñadora de exposiciones brasilera Daniela Thomas, la muestra se presentó en la Deutsche Bank Kunsthalle de Berlín en noviembre de 2013 y llega a Buenos Aires para abrir el dialogo con una selección de obras de la colección del Museo de Arte Moderno.



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