Disparadores.
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Que es el teatro? Es el edificio? Los actores y las
actrices que hacen a la obra? Es una experiencia? Es representación? Teatro:
que es y que no, quien decide. Territorialidades, texto: “ (…) hace falta más
que un texto para hacer teatro.” Whebi. Cuerpo, palabra, intención, lenguaje,
comunicación.
Hacia una definición de lo que es teatro.
Un teatro se encuentra ubicado en
una calle cualquiera, en un rincón de la ciudad con filas interminables,
carteleras, luces, voces, la torpeza de los cuerpos por entrar al teatro.
A la espera de la descongestión de
la entrada, espectadores y espectadoras ansían entrar y sucede que una voz del
inframundo (esas que salen de los altoparlantes) anuncia que el show está a sus espaldas. Las personas allí
presentes voltean sus cabezas, giran sus espaldas y en el silencio de la noche
adormecida se levanta puertas afuera del teatro todo un gran espectáculo sobre
los techos de los edificios, en las rejas de las vidrieras, sobre la angosta
vereda y las desoladas calles. El sonido de bocinas irrumpe el silencio, lo
quiebra, la noche estrellada parece ser el telón que envuelve y contiene el
momento, público y artistas conviven fuera del teatro entre juego de luces y
sombras… Y ya no hay vuelta atrás, mejor dicho si la vuelta tiene un giro quizá
pueda entenderse y apreciarse de otras formas, otros lugares, otros espacios y
hasta otros lenguajes.
En una época de tanta virtualidad el teatro es “Acontecimiento localizado (…). Territorialidad pura” (Jorge Dubatti, Crítico teatral, Canal encuentro cap. “ Por qué es un clásico?). Ezequiel Araduk, director de “Clavemos el visto”, propone la calle como territorio y toma la virtualidad como recurso para generar una experiencia teatral. La participación del público y su interacción con la experiencia obliga a repensar, nuevamente, el espacio físico que ocupa el teatro cuando hablamos de él.
“Reducción”, la obra del
norteamericano Christopher Weizenbach que el director Alejandro Casavalle lleva
a los baños del Malba , es otro ejemplo de como el espacio escénico es
territorialidad pura y a su vez acontecimiento localizado “El tema de cierto
espacio íntimo y de cierto trabajo con el espectador es algo que me sedujo. Por
otra parte, me intereso ver que sucedía con el aquí y el ahora en una propuesta
de estas características.” (Alejandro Casavalle, Reducción, el baño como
espacio escénico” por Alejandro Cruz para Revista Picadero #14, pag 38).
Hablemos de teatro.
Poco hay de material teórico en lo
que respecta al teatro como materia de estudio. Es por eso que se intenta hacer
un abordaje al tema para acercarnos y repensar el teatro como un campo
interdisciplinario de estudio donde confluyen varios temas a analizar y
repensar para evitar que el teatro sea una reproducción de postulados, normas y
leyes preestablecidas y poder desde el acercamiento a su estudio innovar y
crear diferentes propuestas comunicacionales.
Desde ya que el territorio es parte
pero que hay del acontecimiento? Eso que sucede ahí, en el momento presente,
paradito entre la realidad y la percepción de la realidad. Como dice Whebi,
“(…) suprimiendo rangos, el teatro es un dialogo en forma de flujo horizontal
de diferentes componentes: el campo espacial, con su espacio real y su espacio
ficcional; el campo temporal, con su tiempo real y su tiempo ficcional; el
campo literario, con su texto escrito y/o dicho; el campo expresivo o
interpretativo, con un cuerpo en presencia y su fisonomía, gesto, movimiento,
cinética, coreografía, gestualidad y voz; el campo sonoro, con el sonido,
música original, sonorización y musicalización; y el campo visual, con la
escenografía, utilería, colores, texturas, perspectivas, puntos de vista e
iluminación.” (Emilio García Whebi, “La poética del disenso. Manifiesto para mí
mismo.” Pag. 22).
Ahora bien, que pasa si sobre el
territorio queda cuerpo; cuerpo vivo, en presencia y, nuevamente, su fisonomía,
gesto, movimiento, cinética, coreografía, gestualidad y su voz? Un cuerpo
cargado de historia, experiencias. Puede afirmarse una relación establecida
entre actor/ actriz y el público? Desde
ya pero “se hace necesario entonces el desgarramiento del público para
transformarlo en espectador activo para que haya tantas lecturas posibles como
cantidad de espectadores en la sala.” (Ibdem, pags 24 y 25).
No puede existir (el teatro) sin la
relación actor/ espectador, relación en la que se establece la comunión
perceptual, directa y viva.
“Presencia y no representación, experiencia
compartida y no comunicada, proceso y no producto, manifestación y no
significación, impulso de energía y no información.
Que el sentido quede pospuesto o en
suspenso.
Siempre es preferible un error
inteligente a una verdad banal.
Que la comodidad y la seguridad del público
se quiebre.
Que la realidad de la escena sea
autónoma, y que busque una forma poética inexorable.” (Ibdem, pags 24 y 25)
La idea de economía escénica para lograr la máxima expresión, a través de la síntesis con la utilización de los mínimos recursos.
Un experimento teatral y su
situación, el proceso de creación, la/os autores, la/os espectadores, las
relaciones que se establecerán, la dimensión humana y su condición, el
sentimiento que conduce a la pasión que transmite convicción; convicción como
único instrumento espiritual que relaciona a una persona con otra.
Trabajo del actor/ actriz.
“La entrega del actor es una técnica
del trance y de la integración de
todas las potencialidades psíquicas y corporales del actor que emergen de las
capas más íntimas de su ser y de su instinto, y que surgen en una especie de:
“transiluminación”. (…) Se trata de eliminar la resistencia que su organismo
opone a los procesos psíquicos. El resultado es una liberación que se produce
en el paso del impulso interior a la razón externa. (…)El impulso y la acción,
el cuerpo se desvanece, se quema, y el espectador solo contempla una serie de
impulsos visibles.” (Jerzy Grotowsky, “Hacia un teatro pobre.” El autor rechaza
la concepción de que el teatro es un complejo de disciplinas y propone
producciones e investigaciones minuciosas en cuanto a la relación que se
establece entre el actor y el público y el método de enseñanza para lograr la
“madurez” del actor).
Jerzy Grotowsky afirma que “hay algo
incomparablemente íntimo y productivo en el trabajo que realizo con el actor
que se me ha confiado. Deber ser cuidadoso, confiado y libre, porque nuestra
labor implica explorar sus posibilidades hasta el máximo; su crecimiento se
logra por observación, sorpresa y deseo de ayudar, el conocimiento se proyecta
hacia él, o más bien, se encuentra en él y nuestro crecimiento común se vuelve
revelación. (…) Nacimiento doble o
compartido. Es una manera muy torpe de expresarlo pero lo que se logra es
la total aceptación de un ser humano por otro.” (Ibdem, pag. 8 artículo
publicado originalmente en Odra #9).
El trabajo actoral para Mauricio
Kartun es dificilísimo pero tiene algo de milagroso al pensar que una persona
durante una hora y media puede estar parada en un escenario representando a
otra diciendo una letra en un ritmo, enganchando con otro, sosteniendo un
personaje, manejando una serie de técnicas en relación a toda la comunicación.
El teatro como el arte.
“(…) Un acto de teatro en el presente que libera el potencial
oculto colectivo de pensamientos, imágenes, sentimientos, mitos y traumas, sería
tan intenso y podría resultar tan peligroso. (…)
En los países gobernados por el miedo,
el teatro es la forma que los dictadores vigilan más estrechamente y que más
temen.” (Peter Brook (La puerta abierta), El pez dorado pag. 2)
“El arte como practica anti
institucional del saber. Como manifestación que asume su condición política.
(…)
Ergo, el arte no es político por su
temática si no por su modo o procedimiento formal de acción. Deviene político
cuando propone una interrupción poética de las reglas de la cultura y de la
ley. Deviene en político cuando se transforma en potencia para cuestionar y
desestabilizar al espectador en la construcción de su identidad y realidad,
extendiéndose más allá del mimético y aristotélico sistema de representación y
reproducción de ideologías existentes y prevalecientes (…)” para de esta manera
proponer “un proceso de subjetivación del
público, es decir; un retorno al sujeto (…) como acto de resistencia.”
(Emilio García Whebi, La poética del disenso. Manifiesto para mí mismo. Pag.21)
Peter Book en su texto “El pez
dorado.”, reduce el teatro al momento presente, “(…) teatro no tiene nada que
ver con edificios, ni con textos, actores, estilos o formas. La esencia del
teatro se halla en (…) <<el momento presente>>.” Puesto que en el
instante de una millonésima de segundo en que actor y público se relacionan
estrechamente, como en un abrazo físico, lo que cuenta es la densidad, el
espesor y la multiplicidad de capas, la riqueza; en resumen la calidad del momento.
La desestabilización del sujeto como
espectador corresponde al aspecto de la realidad que el actor/ actriz evoca
para provocar una reacción, reacción que más allá del área misma de cada
espectador/a, el público en su conjunto viva una impresión colectiva. Así el tema o historia está ahí, por encima de todo, para
proporcionar un terreno común, una experiencia compartida.
El resultado de esta experiencia
deviene, como dijo Diqui James en una entrevista hecha para “El picadero” #13,
“La idea de totalidad esta porque sale todo del mismo cerebro. La totalidad es
como una poesía. Una poesía no son cinco renglones.” (Diqui James entrevista
para la revista ”El picadero” #13, pag 32). De la misma manera que Peter Brook
afirma que el teatro es una maquinaria
que permite a todos sus participantes saborear un aspecto de la verdad en un
momento, una máquina para trepar y descender por las escalas del significado.
Una sutil distinción entre el teatro y la pesca; un pescador tejiendo una red,
“ Es asombroso: la acción del <<pescador>> que hace los nudos
influye en la calidad del pez que acaba en su red!
(…) Pongamos el caso de un público
sentado que aguada el inicio de una función (…). Se sentirá irresistiblemente
atraído si las primeras palabras, sonidos o acciones de la función liberan en
el interior de cada espectador un primer murmullo relacionado con los temas
ocultos que aparecen gradualmente. No se trata de un proceso intelectual, y
mucho menos racional.
El teatro no es en modo alguno una
discusión entre personas cultas. El teatro, gracias a la energía del sonido, la
palabra, el color y el movimiento, pulsa una tecla emocional que a su vez hace
estremecer el intelecto. ” (Peter Brook (La puerta abierta), texto “El pez
dorado” pags. 2 y 3).
Conclusión.
Para finalizar, por todo lo ya antes
mencionado, leído y analizado, puede pensarse al teatro como un territorio
donde se manifiesta el arte del movimiento, el encuentro de los cuerpos, el
despertar de los sentidos. En tiempos de tanta virtualidad, exposición e
individualidades donde la construcción del deseo viene impuesta como un
producto de fábrica y lo superfluo parece volver invisible lo esencial del
teatro, su intención política, que propone la contracara. Una pausa y una contemplación
del momento presente; su total conciencia, acción y movimiento, creación y
encuentro.
Creernos libres ante la pesadilla del colonizado, como bien
dice Alberto Ure en el libro “Sácate la careta” texto en defensa del teatro. “El
teatro y el espectáculo en general no funcionan en la mayor parte de Latinoamérica
como parte del conglomerado que podría llamarse industria cultural, sino que
son una “expresión” cultural, con la desventaja que compiten en el mercado con
industrias culturales y en situación de inferioridad.” (Alberto Ure en el libro
“Sácate la careta” texto en defensa del teatro, pag. 24). Ser libres para
permitir que los procesos de creación sean
de carácter sensible y no superficiales, que llegue al alma del
espectador/ a y estremezca sus profundidades, que desestabilice al
sujeto para transformarlo, que lo interpele para rencontrarse consigo mismo y
con la otredad.
“Al fin y al cabo, solo se trata de
ser la excepción a la regla. Godard dice: La cultura es la regla, el arte la
excepción.” (Emilio García Whebi, La poética del disenso. Manifiesto para mí
mismo. Pag.31). Y con respecto al teatro Ure dice, “Ese desencaje entre
producción y lenguaje, entre expresión y colonización deja al teatro perdido y
maltratado.” Es por eso que se hace necesario repensar su campo teórico y
práctico para alejarnos del carácter dominador, normativo y alienante que
impone el mercado al teatro.
Paula Gandini Tresols.
Fuentes de las imágenes y videos:
- https://www.alternativateatral.com/obra4452-reduccion
- https://www.youtube.com/watch?v=G7NclWvLwpA
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